jueves, 28 de febrero de 2008

¿Quién es la mujer que sabe desnudarse?


Jacques Louis David - Madame Recamier

Aquella que sabe vestirse para su hombre...

miércoles, 27 de febrero de 2008

¡Ay de la hibrís!



Para todos aquellos que no están muy familiarizados con el mundo griego es para quienes escribo hoy. ¿Con que fin? (se preguntaran). Bueno pues el fin de esta publicación es para hablar de un algo y es ese algo a lo que en español lo hemos fragmentado en varios términos a los que les dimos nombre como si se trataran de cosas distintas, ¿y que son todas esas cosas distintas de las que yo hablo? Pues ahora se los explicare mis queridos monstruos.

Hay momentos en nuestros días en los que ningún tipo de sentimiento llega a nosotros, y después de ese pequeño instante todo y nada puede pasar, es decir, si algo malo pasa y me refiero a algo que cambie nuestro humor por completo por causa de un mal momento pues nuestro carácter cambia a malo, y por el contrario si algo muy bueno nos pasa pues el resultado será un buen día, y si nada interesante pasa pues seguiremos tranquilos hasta encontrar o recordar algo bueno para seguir sonriendo. Sin embargo hay algo en el ánimo de todo humano difícil de explicar y este algo va ligado directamente a nuestras emociones y llaga a pasar que podemos adoptar estados anímicos por lapsos de tiempo indeterminados y pueden ser grandes alegrías o tremendas tristezas, y es entre estos estados de ánimo que nadan algunos otros ánimos presentes en el ser. Les llamamos emociones.

Y entre tantas emociones podemos encontrarnos a nosotros inmersos en todo un universo de ellas, algunas son positivas y otras son negativas, sin embargo existe un estado especial al que solo los griegos supieron ponerle nombre, pero antes de decir el nombre es justo hacer una descripción del estado en cuestión ya que no hablamos ni de bien ni de mal en el momento de su desarrollo, pero si tiene causa y efecto, y aunque las causas sean malas y parte de los efectos también y el resultado final siempre pone en su lugar a las dos partes.

En primer lugar tenemos que hablar de todo esto como si fuera parte de una enfermedad aunque propiamente no lo sea, porque comienza con el mal uso de los sentimientos de fortuna que después son transformados en soberbia, de la soberbia pasan al miedo y de el miedo al enojo, ¿y todo esto en quien recae? Pues en quien tengamos en frente de nosotros, el problema es que puede ser cualquiera, pero en este caso busquemos a un ser amado como el novio o la novia, quien sin ninguna culpa cae envuelto en los sentimientos de su pareja y es lanzado al matadero como una oveja al sacrificio, tomamos al novio porque no pasaría lo mismo con los padres, así que se necesita una víctima para que pague lo que las malas emociones no pueden hacer con el portador. ¿Y que es todo esto todo este coctel de malos sentimientos? Pues a eso mis queridos monstruos es a lo que los griegos llaman “Hibrís” la injusticia, el enojo sin razón, la ceguera del que solo ve lo que le conviene, y finalmente la destrucción de la víctima.

sábado, 23 de febrero de 2008

Epitafio a Max



A ti mi querido, mi dulce niño de ojos resplandecientes, tan bello tan lindo y amoroso tu mi querido Max, que ya no estás mas en este mundo loco en que naciste y pasaste tu vida dando tanta alegría a mi querida hermanita, tú te tuviste que ir, porque así te lo dicto un mal hado, te fuiste y nos has dejado con una terrible tristeza, la de ya no tenerte junto a nosotros ofreciendo tu incondicional amor. ¡Ave Max! Que en tu nueva morada el sol siempre te acompañe y sábete querido desde aquí por tu querida familia.


¡¡Amor!!


Amor, invencible en tus peleas. ¡Amor! Tú haces riza en las riquezas, tu estas en acecho desde las tiernas mejillas de la doncella, tú te paseas sobre el ponto y entras en las cabañas rusticas del campo, nadie puede evadir tu poder, ni de los inmortales ni de los hombres efímeros. Qien te tiene dentro, queda loco.

Tu aun a los buenos, les arrastras el corazón a la maldad para su ruina; tú has encendido y mantienes esta contienda dentro de un hogar; es que subyuga el fascinador hechizo de las pupilas de la joven placentera, poder que con majestad se asienta junto a las leyes más sagradas. Es deidad formidable en sus bromas Afrodita. (Sófocles, Antígona p.136)

jueves, 21 de febrero de 2008

MI NIñO

Hay de estos terribles meses!!!!


Curiosamente alguien me dijo que mi vida estaba a punto de dar un giro, y no fue amenaza, mucha gente se ha ido y yo debo seguir adelante, todo es para bien… qué difícil es pedir perdón verdad…y aun más difícil debe ser verse a uno mismo en el espejo cuando no ha sido del todo noble consigo mismo y con los demás, así somos las personas a veces nos cuesta trabajo admitir nuestros errores y eso pasa porque no nos admitimos a nosotros mismos.


¡Oh Tiempos! ¡Oh Costumbres!

Tristezza!!

No es que volar muy alto sea malo, sino que hacerlo cerca de el sol como lo hizo Ícaro nos puede ocasionar una caída estrepitosa de la que difícilmente nos recuperamos y solo después de mucho tiempo podemos recuperar las alas. Siempre es bueno tener metas fijas , pero hay que procurar que esa metas no dependan de nadie más que de nosotros, porque entonces es cuando vemos que ya estamos muy cerca de el sol y que estamos prontos a pegar contra el suelo.


Ma il pensare a sé stessi è la macchina principale che crea la nostra identità personale.

La sangre

Esta es mi primera publicación, y en esta quiero hablar de la sangre, chan…. chan chan chan, pero no es de la sangre que se bebe o de la que se derrama en guerras sin sentido, no hermanos no, es de la sangre que se comparte, y en orden de hablar de esta sangre podemos pensar en transfusiones y cosas por el estilo, sin embargo tampoco es este tipo de sangre, la sangre de la que yo hablo es de aquella que nos une con otra personas, ojo, no es esa sangre de familia, es esa sangre colectiva la que le damos a cada persona todos los días la que dejamos en nuestros amigos, novia o en su defecto novio, en nuestros padres, nuestros hermanos en fin… todas las personas con las que diario pasamos el tiempo, esa sangre que está ahí pero que no podemos ver, nos une con otras personas en nuestra vida y nos puede unir de por vida, pero cuando una persona sale de nuestra vida de manera abrupta y uno de esos lazos se rompe y entonces hay sangre derramada que uno de los dos o incluso los dos pierden en tan difícil situación, es por eso que en esta primera publicación les aconsejo no derramar su sangre ni la sangre de los demás mantengan sus lazos firmes y no permitan que nada los destruya porque siendo todos uno lo que le pasa a uno nos pasa a todos, no es socialismo ni comunismo, es humanismo es lo que le hace falta a este mundo de individualismos y depresión colectiva.

El mundo es de locos y por eso yo quiero vivir en el…

Sólo mientras lo miran tiene belleza el que es bello. Ahora y siempre dignidad el que es digno. (Safo frag. 48)