Curiosamente alguien me dijo que mi vida estaba a punto de dar un giro, y no fue amenaza, mucha gente se ha ido y yo debo seguir adelante, todo es para bien… qué difícil es pedir perdón verdad…y aun más difícil debe ser verse a uno mismo en el espejo cuando no ha sido del todo noble consigo mismo y con los demás, así somos las personas a veces nos cuesta trabajo admitir nuestros errores y eso pasa porque no nos admitimos a nosotros mismos.
¡Oh Tiempos! ¡Oh Costumbres!

No hay comentarios:
Publicar un comentario